¿Qué cantidad preparar? Entre los siete y ocho meses es bueno que las familias comiencen a darle al niño dos comidas principales (almuerzo y cena) y de una a dos entrecomidas nutritivas. Además seguirá tomando pecho o la leche que toma habitualmente, pero menos veces en el día.
En esta etapa los niños necesitan 200 kcal provenientes de los alimentos complementarios. Se recomienda entre tres cuartos y una taza de puré de verduras o papilla como almuerzo, y entre media y una fruta mediana como postre.

¿Qué alimentos elegir?
Al inicio las entrecomidas pueden consistir en preparaciones a base de lácteos y frutas, y a medida que el niño avanza en su desarrollo se pueden agregar trozos de queso, de pan, de galletitas, tortas o bizcochuelos caseros.
No son recomendables los alimentos duros, pequeños, redondos y pegajosos (uvas, nueces, zanahorias crudas, maníes, entre otros) porque pueden provocar que los niños se atoren o atraganten.