La alimentación materna y el consumo de sustancias Es importante alimentarse bien, tanto en cantidad como en variedad de alimentos. La mayoría de los alimentos que se coman o tomen no hacen mal al bebé, porque no pasan directamente a él. Lo ideal es hacer una dieta sana y natural, que incluya frutas, verduras, carne, pollo, leche y jugos de frutas; todo natural. No es aconsejable comer muchos picantes ni condimentos, ni abusar de bebidas gaseosas, café y mate, por ejemplo. No se debe consumir alcohol ni fumar, ya que esto sí afecta negativamente al bebé.

Si mamá se enferma
No interrumpir la lactancia si se trata de algo sin gravedad, como un resfrío. Que la pareja o alguien colabore llevando el bebé a la cama de la madre. Otra opción en estos casos es extraer la leche y dejar que la pareja alimente al niño. Y si se toma medicación, decirle al médico que se está amamantando. Aunque son pocos los medicamentos que dañan al niño, hay que tratar de evitarlos.

Congestión mamaria y mastitis
Si aparecen nódulos en la mama significa que algún conducto está bloqueado. En este caso, mientras el bebé se alimenta, masajearlos suavemente para que puedan ir desapareciendo. Cuidar siempre que las mamas no estén muy congestivas, porque la congestión es el paso previo a la mastitis. Si luego de dar de mamar todavía están muy llenas, sacarse un poco de leche para aliviar la tensión, y hacerlo cada vez que los pechos se sientan muy llenos. Si aparece una mancha roja y dolorosa, es probable que se trate de mastitis. Más evidente aún si hay fiebre. En este caso es necesario consultar al médico.

Para aliviar la mastitis
• Mantener el amamantamiento.
• Masajear suavemente los abultamientos del pecho mientras el bebé mama.
• Los paños tibios ayudarán a la salida de la leche, igual que el baño de ducha dirigido al lugar congestivo.
• Es importante calmar el dolor.

Cómo evitar la irritación en los pezones
• Verificar que el bebé esté bien prendido.
• Evitar siempre tirar de él para apartarlo.
• Tratar de utilizar sostén de algodón, de manera tal que la piel de los pezones se pueda ventilar. O utilizar una camiseta que quede justa pero no apriete, y acomodar las mamas en ella.
• Al final de cada toma, dejar que los pezones se sequen naturalmente y extraer algunas gotas de leche para pasar sobre ellos.
• Si se agrietan, corroborar que el bebé se prenda bien, es decir, que tome el pezón y gran parte de la areola.
• Si de todas formas aparece irritación, alimentar al hijo antes de que desespere de hambre, porque así tratará con más suavidad los pechos. E intentar que la leche empiece a fluir antes de amamantar, extrayendo un poco a mano.