Durante los primeros meses, amamantar al bebé es clave para su desarrollo físico, intelectual y afectivo. Y trabajar no es un impedimento. Es importante organizarse para extraer la leche y guardarla de modo tal que el padre o el cuidador, en ausencia de la madre, se la puedan dar al pequeño.
Combinar la lactancia con el trabajo de la madre fuera de la casa depende fundamentalmente de dos factores: la información y decisión de la madre, y el número de horas que se ausenta del hogar.
Si la mujer quiere seguir amamantado al retornar a su trabajo, debe planificarlo con tiempo y analizar las opciones disponibles. Algunas madres tienen la posibilidad de llevar al bebé al trabajo o pedir que alguien se lo acerque a la hora de amamantar. Si el lugar de trabajo queda cerca, quizás pueda aprovechar las pausas previstas en la legislación para ir a su casa.
Cuando el contacto directo no es posible, la mujer puede extraer su leche y dejársela al bebé.

Para ello es recomendable:
• Por lo menos una o dos semanas antes de reintegrarse comenzar a extraer la leche y guardarla para ir haciendo una reserva.
• Dar de mamar antes de salir de su casa para el trabajo e inmediatamente al regresar.
• Amamantar durante la noche.
• En el trabajo, si fuera posible, extraer la leche tantas veces como mamaría el bebé.
• En los días en que no trabaja, ofrecer el pecho a libre demanda.
• Es mejor que la leche extraída le sea ofrecida al bebé con vasito o cucharita, por lo menos al principio para que no se acostumbre a la tetina de la mamadera.
Es bueno recordar que la extracción de la leche durante la jornada laboral permite la estimulación de la secreción de la hormona prolactina y, por ende, el mantenimiento de la producción láctea.
Es recomendable mantener la lactancia hasta que el bebé tenga dos años. Si bien a los seis meses el pequeño está preparado para recibir otros alimentos necesarios para crecer, la leche materna continúa siendo una fuente importante de nutrientes.

Cuando empieza a comer
Al iniciar la alimentación complementaria es bueno seguir amamantando al bebé tan frecuentemente como antes y mantener la duración de cada mamada. Es importante que primero se ofrezca el pecho al bebé y luego la comida o que los primeros alimentos se den entre las mamadas para no sustituirlas. Recién cuando el niño pueda comer una comida completa (primer plato y postre) se podrá omitir la mamada si el bebé la rechaza. Una alimentación variada de la madre determinará un cambio permanente en el sabor de la leche materna; esto prepara al niño para una mejor aceptación de los alimentos complementarios.
Legislación y lactancia
La ley 19.161, aprobada en octubre de 2013, incorporó el derecho al medio horario laboral desde el final de la licencia maternal hasta que el bebé cumpla seis meses, tanto para el sector público como el privado. Este beneficio podrá ser utilizado tanto por el padre como por la madre, en forma fraccionada o alternándose entre ambos progenitores. Además, se extendió la licencia maternal a 14 semanas, y la licencia por paternidad a 13 días, para trabajadores dependientes, y a 10 días, para independientes. Por más información al respecto, consultar aquí.