El niño tiene diarrea cuando, en el día, hace caca más veces que lo habitual y esta es más líquida de lo común. A veces también tiene vómitos y fiebre. Cuanto menos tiempo tiene el bebé y cuantas más veces haga caca líquida, más peligrosa será la diarrea. Por eso es conveniente consultar siempre en el servicio de salud.

¿Qué hacer?
Probablemente el médico indique que, si está tomando pecho, aumente la frecuencia de las mamadas. Si toma leche en fórmula o leche de vaca, lo mejor es ofrecerle más líquidos. Lo ideal es agua potable con sales de rehidratación oral. En el servicio de salud pueden dárselas a los padres para que las tengan en casa. En la farmacia son baratas y las venden sin receta médica. Los líquidos le ayudarán a reponer el agua que pierde con la diarrea y los vómitos. El bebé con diarrea, además de perder líquido, pierde peso. Por eso necesita seguir comiendo. Es bueno darle de comer con mayor frecuencia que antes, y ofrecerle la comida casera que más le guste, así se alimentará mejor. Los alimentos ayudan al intestino para que se recupere con mayor rapidez.
La diarrea suele terminar al cabo de tres o cuatro días, pero puede durar hasta siete. Durante el período de recuperación es esencial que el bebé tome más pecho y coma al menos una comida más por día durante dos semanas después de que terminó la diarrea o hasta que haya recuperado el peso perdido.

Cómo prevenir la diarrea
• Lavándose las manos con agua y jabón.

• Si el bebé ya toma agua, es recomendable evitar la mamadera y en cambio usar el sorbito. También es aconsejable hervir el agua durante dos minutos antes de dársela, previamente enfriada.

• Si el bebé toma leche en mamadera, es recomendable usar agua hervida para preparar la leche de fórmula. A su vez, hay que hervir la leche y entibiarla antes de dársela, sin soplarla. También es aconsejable hervir la mamadera durante 10 minutos después de lavarla y dejarla secar bien.

• Asegurarse que los alimentos estén siempre bien cocidos y que se consuman lo más pronto posible. Los alimentos se deben conservar siempre en la heladera y el bebé nunca debe comer las sobras que quedaron en el plato.

• El vaso, la taza y la cuchara que usa el bebé deben mantenerse secos y en un lugar limpio y protegido. Todos los objetos que rodean a los niños, como los juguetes, el sonajero y especialmente el chupete, deben estar limpios.

• La basura debe taparse y los niños no pueden jugar cerca de ella. Hay que eliminar moscas, ratones y cucarachas. Es recomendable que los perros y los gatos permanezcan fuera de la casa ya que con frecuencia tienen parásitos.