Durante la etapa preescolar la alimentación continúa siendo uno de los hábitos más importantes que los niños están construyendo y reforzando. Por eso es necesario enseñar hábitos de alimentación saludable ya que esto tendrá efectos a largo plazo.
Hoy en día el sobrepeso y la obesidad en la infancia han aumentado como consecuencia del estilo de vida actual, caracterizado por una alimentación muy densa en energía, azúcar, grasas saturadas y sal, y un muy bajo consumo de frutas, verduras y otros alimentos nutritivos y naturales.
A su vez, como consecuencia del cambio en las dinámicas familiares, los alimentos listos para comer o ultraprocesados (congelados, panificados, galletería, postres y sopas instantáneas, bebidas gaseosas, comidas rápidas, entre otros) forman parte de las comidas diarias de la mayoría de los hogares y cada vez en mayor proporción. A esto se le suma la escasa actividad física que se realiza en la vida cotidiana, con un aumento de las horas frente a las pantallas y el uso de vehículos para trasladarse en menor tiempo, entre otros.
Lamentablemente, los niños no escapan a estos estilos de vida. Los pequeños viven como viven los adultos encargados de su crianza. Así, aprenden un modelo de alimentación como el de su casa y el de las instituciones educativas a las que concurren. Pero además hay otro factor singular que va determinando hábitos en los niños: la televisión, y dentro de ella, la publicidad.