Todos los niños de entre tres y cinco años de edad necesitan incluir a diario en su alimentación los siguientes grupos de alimentos:

• Lácteos: Leche, yogur, queso, postres caseros con leche, licuados de fruta con leche. El preescolar necesita consumir dos vasos o tazas de 250cc de lácteos al día para cubrir sus necesidades. Además de ser la mejor fuente de calcio, los lácteos tienen proteínas de muy buena calidad.

• Carnes: Pueden ser de vaca, pollo, cerdo, cordero o pescado. Así, el niño continúa recibiendo hierro de buena calidad que colaborará en el desarrollo de la inteligencia y en mejorar las defensas, igual que el zinc, que también se encuentra en estos alimentos. Es recomendable que los pequeños se acostumbren a las carnes sin grasas y que la forma de cocinarlas sea de preferencia el horno, la plancha o la parrilla, evitando las frituras de forma muy reiterada. Las cantidades necesarias son un bife a diario de aproximadamente 120 gramos, variando entre los diferentes tipos de carnes. Las carnes pueden formar parte de preparaciones ricas y sabrosas utilizándolas en rellenos, tortas o tartas, guisados, cazuelas o ensaladas.

• Pescados: Se recomienda que al menos una vez por semana se incluya pescado en la alimentación de los niños, especialmente los que son más grasos, ya que tienen grasas de muy buena calidad. Puede ser fresco o enlatado, lo que colaborará en la practicidad a la hora de incluirlo en las comidas familiares.

• Verduras: Para lograr cubrir necesidades de vitaminas, minerales, fibra y muchas otras sustancias nutritivas, es recomendable consumirlas de todos los colores. Lo más importante es lograr que en cada comida estén presentes, lo cual no es tarea sencilla. Pueden presentarse de forma cruda o cocida, solas o formando parte de preparaciones. Es muy frecuente que en esta etapa el niño comience a ser más selectivo con los alimentos que acepta y los que rechaza.
Pero en estas oportunidades es necesario hacerse dos preguntas: ¿Qué les pasa a los adultos de la casa con las verduras? ¿Los niños ven comer verduras a sus padres? Todo lo que se pueda decir pierde fuerza si no se sostiene en las acciones. Es importante que los padres coman con sus hijos, que los motiven a probar sabores nuevos, y que frente a la negativa no los fuercen, sino que vuelvan a ofrecer el alimento rechazado varias veces más a lo largo del tiempo.

• Frutas: También aportan a la alimentación diaria vitaminas, minerales, fibra y muchas otras sustancias nutritivas. La preferencia por los sabores dulces es innata. Esto colabora para que las frutas sean más fáciles de incluir en la alimentación de los niños que las verduras. Dependiendo de la edad, se recomiendan entre dos y tres unidades de fruta diarias, de forma fresca, natural, o formando parte de postres o jugos exprimidos naturales. No se recomienda el agregado de azúcar; alcanza con la que tienen. De todas las vitaminas, la vitamina C es la que se encuentra más presente en las frutas. Es importante dejar claro que los jugos envasados de frutas no sustituyen a las frutas naturales, y que además tienen una cantidad de azúcar significativamente mayor. Las frutas son excelentes opciones para los postres o para alguna comida entre horas.

• Aceite: Continúa siendo un alimento fundamental y necesario para la alimentación diaria. Aporta grasas de buena calidad y es recomendable que sea agregado en crudo a las comidas. Además, los aceites vegetales permiten que algunas preparaciones queden con mejor textura, más apetecibles. En general, cuando se agregan una o dos cucharitas de aceite al plato, los niños lo aceptan mejor. Tal es el caso de los fideos o el arroz.

• Alimentos ricos en energía saludable: Pastas, arroz, fideos, papas, masas, harina de trigo, otras harinas o preparaciones con harinas o almidones. Estos alimentos son necesarios para alcanzar la energía diaria requerida. En el caso de los preescolares, una taza en cocido diariamente o media taza en cada comida es suficiente, además del pan u otros panificados saludables o caseros que formarán parte del desayuno y de la merienda. Los granos como lentejas, porotos o garbanzos son buena fuente de energía y fibra, lo que los convierte en alimentos nutritivos importantes de incluir en la alimentación de los más chicos.