Alimentación

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La comida trasciende más allá de lo que es, para convertirse en un elemento cultural fundamental de sociabilización y aceptación grupal, sobre todo rumbo a la etapa escolar. La familia, al seleccionar determinados alimentos y bebidas, indirectamente posiciona socialmente.

Alimentarse en el jardín de infantes

© UNICEF/2012/LA ROSA

A los 3 años es muy probable que los niños concurran a un centro educativo. Allí pueden realizar únicamente una merienda, o también realizar el almuerzo, dependiendo las horas que asistan.
Es importante prestar atención a las experiencias que transiten en este espacio en torno a la alimentación. Si bien el hecho de comer con sus pares y maestras es una fortaleza, es preciso contar con un tiempo adecuado, con lineamientos y con un acompañamiento significativo por parte de quienes estén encargados de la alimentación. Es deseable que los educadores promuevan una alimentación sana y nutritiva en las viandas que los niños llevan al centro.
Los pares ejercen una influencia fundamental en los aspectos alimentarios. La comida trasciende más allá de lo que es, para convertirse en un elemento cultural fundamental de sociabilización y aceptación grupal, sobre todo rumbo a la etapa escolar. La familia, al seleccionar determinados alimentos y bebidas, indirectamente posiciona socialmente.

Los líquidos
Cada día con más frecuencia los jugos de sobre y refrescos forman parte de los líquidos que los niños pequeños beben diariamente. El agua ha sido desplazada por otras bebidas con altas concentraciones de azúcar, colorantes y conservantes.
Se calcula que un vaso de 250cc de una bebida azucarada tiene alrededor de dos cucharadas soperas de azúcar. Esta cantidad, multiplicada por cuatro vasos, son ocho cucharadas de azúcar que el niño suele ingerir a diario bajo la forma de líquidos y que no le ofrecen ningún beneficio para su crecimiento y su desarrollo, sino todo lo contrario.
Generalmente reducen el apetito, favorecen las caries dentales y son uno de los factores que contribuye al sobrepeso a edades muy tempranas. El agua es el líquido recomendado y necesario, el que hidrata adecuadamente. En el caso de dudar de su calidad pueden utilizarse las aguas envasadas.

Recomendaciones

  • No incluir en la vianda alimentos nuevos que aún no haya probado en casa.
  • Dar al niño participación en la preparación de su vianda, o al menos contarle lo que llevará de comer. Es importante que él reconozca su comida así como los utensilios.
  • Cuidar las cantidades y el tamaño de las porciones, que deben ser la cantidad habitual que el niño consume.
  • Procurar que coma meriendas saludables.


Las meriendas suelen estar regladas en la etapa preescolar, estableciendo un día para cada alimento saludable y nutritivo, pero los alimentos industrializados también se presentan frecuentemente para estas ocasiones. Algunos ejemplos de meriendas saludables son: yogures, frutas, pan fresco con queso, pan fresco con dulce o mermelada, bizcochuelo, plantillas, escones, alfajores de maicena. Si se seleccionan postres de leche es recomendable que sean caseros. Los juguitos de caja de frutas o de soja son muy ricos en azúcar y nunca ofrecen los beneficios de la fruta natural. Como bebida para consumir en las meriendas se promueve sencillamente el agua. La leche no puede ser una bebida utilizada para todo el día, sino que debe formar parte del desayuno y de la merienda habitual.