Con la maduración y el desarrollo de los niños empiezan a aparecer fenómenos más sofisticados de comunicación, y mentir es uno de ellos. Mentir es emplear el lenguaje para hacer creer que algo es diferente de lo que es en realidad.
Mentir no es lo mismo que fabular o fantasear. Un niño que fabula está haciendo un ejercicio de imaginación, está creando un mundo diferente por el placer de hacerlo.
Cuando un preescolar “miente”, significa que se ha desarrollado y ha madurado lo suficiente y que descubrió un nuevo poder.
Una vez más, la respuesta de los padres marcará el rumbo futuro.
• Sin violencia, pero haciéndoles notar desagrado, tendrán que dejar bien claro que la mentira no es una salida aceptable.
• Se trata de criticar el hecho, no a la persona. Todas las personas han mentido alguna vez y eso no las vuelve “mentirosas”.
• Ante una mentira, se puede ofrecer al niño la oportunidad de decir la verdad y felicitarlo si lo hace.
• Jamás se debe mentir ni utilizar mentiras de ningún tipo delante de ellos.