Los amigos permiten explorar el mundo, explorarse y conocer el valor de uno mismo. Un chiquito que tiene amigos aprende a relacionarse con sus semejantes y descubre un mundo de alegrías y desafíos. Tener amigos lo hará sentirse más seguro, más apoyado y más valioso.
Es solo en la relación con los pares que se aprende y se practica el complejo intercambio social. Con la práctica, el niño logra desarrollar estrategias para relacionarse: sumarse a un juego, pedir algo que quiere, defenderse de una agresión, y tantas otras habilidades que seguirá incorporando a lo largo del tiempo.

¡Me pegaron!
Más allá de que algún compañerito del jardín pueda ser especialmente peleador, en esta edad lo que se encuentra con frecuencia son intercambios “agresivos”, que no tienen como objetivo dañar al otro sino conseguir un objeto o una posición. Ante tales sucesos, la reacción de los adultos será una poderosa enseñanza.
• Si responden con violencia, aprenderá que así se solucionan los conflictos.
• Si responden con indiferencia, aprenderán que están solos para defenderse en este mundo.
• Si los humillan o les hacen sentir inferiores por estar asustados o “venir con cuentos”, aprenderán que no tienen derecho a expresar algunas emociones en su familia.
¡Qué buena oportunidad para demostrarles que son entendidos, que los adultos comprenden cómo se siente el chico porque también se sintieron así, y que son apoyados!

Entender y acompañar
Para un niño acostumbrado a ser bien tratado es muy perturbador sentirse maltratado, rechazado y agredido. Así como lo es para sus padres, tíos y abuelos, que no están dispuestos a tolerar que lo traten mal. Pero deben proponerse mantener la calma, ser ejemplo y actuar inteligentemente.
• La prioridad es calmarlo, acompañarlo y hacerlo sentir seguro. ¡Un buen abrazo logra todo esto!
• Tratar de entender cómo fue el conflicto y dónde estuvo el problema. No cegarse al descubrir cuál fue la “responsabilidad” del pequeño en el asunto. Por ejemplo, descubrir que no respeta los turnos o que siempre quiere ser el primero en la fila puede ser importante.
• Hay que tener claro que estas son experiencias necesarias de aprendizaje. Por eso, lo que se haga hoy traerá consecuencias en el futuro.
• Promover una solución efectiva, que le haga aprender a reconocer y defender sus derechos, sin violencia.
• Solo mediante la resolución de conflictos se desarrollan las reglas de cooperación, aprender a negociar, llegar a compromisos, compartir y defender puntos de vista e intereses.

Favorecer la socialización
• Ofrecerles un buen modelo. Si los niños ven relacionarse adecuadamente a los adultos, seguirán su ejemplo. Lo mismo ocurrirá al contrario.
• Siempre es adecuado que los padres conozcan a los amigos de sus hijos, a sus familias y se interesen por ellos. Eso no significa controlar o querer saber todo. Demostrar un genuino interés posibilita establecer vínculos que previenen contra los prejuicios y permiten una acción más positiva si es necesario intervenir.
• No participar como un compañero de juego más. Es bueno que los padres jueguen y compartan actividades con sus hijos como padres, no como amigos.