La salud del niño abarca el bienestar físico, mental, social y ambiental. Es importante que el niño visite al pediatra en forma regular –por lo menos una vez al año– de modo de controlar su crecimiento y desarrollo, y detectar o prevenir problemas.
Es útil hacer una lista con las preguntas o dudas que se tengan sobre la salud del niño y llevarla a la consulta: agiliza el encuentro y evita quedarse sin saber alguna cosa importante. Es necesario que el pediatra o la enfermera registren la estatura y el peso del niño para saber si está creciendo en forma adecuada, de acuerdo a las curvas de peso y estatura normales para cada edad. Es importante que los padres confíen en el pediatra para expresarle sus preocupaciones y pedirle que les explique lo que no entienden.

Ojos
La salud ocular es muy importante, porque una visión deficiente puede causar problemas al niño en todas las actividades de su vida. Una de las causas vinculadas al mal rendimiento en la escuela se asocia con dificultades en la vista.

Los problemas de visión más frecuentes en los niños son:
• La miopía: dificultad para ver de lejos.
• La hipermetropía: dificultad para ver de cerca.
• El astigmatismo: dificultad para enfocar los objetos que se encuentran cerca o lejos.
Hay que tener presente que los niños no saben lo que es tener una visión normal. No saben si el modo en el que ven es el adecuado.
Ante cualquier duda es necesario consultar al pediatra, quien evaluará la pertinencia de una consulta oftalmológica.

Signos que denotan problemas visuales en el niño:
• Se queja de dolor en los ojos.
• Tiene dolores de cabeza o se marea.
• Se frota los ojos a menudo.
• Tiene los ojos llorosos o rojizos.
• Frunce el ceño o parpadea con frecuencia.
• Cierra un ojo cuando quiere ver mejor.
• Entrecierra los ojos.
• Es muy sensible a la luz.
Oídos
Hay algunas señales que denotan que los chicos tienen problemas para oír:
• No reaccionan cuando se les habla.
• Ponen muy fuerte el volumen del televisor o la música.
• Tienen dificultad para desarrollar el habla: hablan raro, de forma lenta o directamente no hablan cuando deberían hacerlo.
Conviene evitar que escuchen música con el volumen muy alto. Esto es muy nocivo para sus oídos, y más aún si lo hacen con audífonos. La audición del niño puede sufrir daños permanentes en situaciones excesivas como estas.

Actividad física
Los niños necesitan realizar actividad física en forma regular, ya que el ejercicio contribuye a desarrollar un cuerpo y una mente saludables.
El ejercicio es muy positivo para la salud porque ayuda a disminuir el riesgo del sobrepeso, las enfermedades del corazón y la presión arterial alta, entre otras enfermedades.

¿Qué pueden hacer los padres?
• Incentivarlos a que realicen actividad física.
• Hacer actividad física en familia. Algunas opciones pueden ser salir a caminar, a correr, jugar a la pelota en el parque o andar en bicicleta.
• Limitar el tiempo en que los niños miran televisión: que no supere las dos horas diarias.

Uso del tabaco
El tabaco es muy peligroso para el adulto y puede dañar la salud de sus hijos. Fumar causa cáncer, enfermedades cardíacas y otros trastornos peligrosos. Los niños que reciben humo de tabaco tienen tendencia a contraer infecciones en los pulmones, en los oídos y en los senos nasales. Más aún: el cigarrillo puede causar cáncer de pulmón en personas que no fuman. Por eso es importante que los adultos eviten fumar, especialmente frente a los hijos. Está comprobado que fumar dentro de la casa, aun cuando se haga en un ambiente distinto al que está el niño, produce efectos perjudiciales. Es importante conversar con los niños sobre las consecuencias del tabaco y convencerlos de que es un hábito muy peligroso para la salud. Lo mejor es darles el ejemplo de no fumar.