Tener dientes sanos es muy importante para la salud general de las personas. La boca refleja salud y bienestar, y permite relacionarse social y laboralmente. Da un buen aspecto y permite sentirse bien, sonreír con confianza, hablar sin dificultad y comer en forma adecuada.
Por estas razones es muy importante prestar especial atención al cuidado de la boca y los dientes de los niños. Es fundamental que la higiene bucal constituya un hábito desde la infancia para evitar la aparición de problemas dentales y de encías, como son la caries, la enfermedad periodontal o incluso la pérdida de dientes.

¿Qué es la caries?
La caries es una enfermedad infecciosa que comienza en las estructuras duras del diente. Su avance puede causar la pérdida del diente, la alteración de las funciones bucales y comprometer la salud general de la persona.

Placa bacteriana
La principal causa de la caries y la enfermedad periodontal es la placa bacteriana que se forma por los microbios y restos de alimentos presentes en la boca. La placa bacteriana es una película que se aloja en dientes y encías, donde los microorganismos encuentran un ambiente favorable para crecer. Estos microorganismos convierten el azúcar en ácidos que destruyen las estructuras duras de los dientes, pudiendo alterar, incluso, el soporte del diente.

Hábitos para tener una boca sana
• Cepillarse los dientes después de las comidas y de la merienda (dos o tres veces por día).
• Reducir el consumo de azúcar (presente tanto en comidas como en bebidas), especialmente entre las comidas.
• Consumir suficiente calcio en alimentos como la leche, por ejemplo.
• Utilizar diariamente hilo dental en los espacios interdentales.
• Si se consume sal, que sea fluorada.
• Programar visitas periódicas al odontólogo, por lo menos una vez al año.
• Aumentar el consumo de frutas y verduras.

¿Cómo cepillarse los dientes?
Un correcto cepillado de dientes ayuda a evitar la caries y la enfermedad periodontal. Por eso, es fundamental enseñar a los niños a cepillar sus dientes de manera efectiva: deben mover el cepillo de encías a dientes y pasarlo por todas las caras del diente.

Accidentes dentales:
¿Qué hacer?
Si se cae todo el diente permanente:
1. Buscar el diente y tomarlo sin tocar la raíz.
2. Lavarlo con agua.
3. Colocarlo en su lugar y hacer que el niño muerda un pañuelo.

Si no se logra colocar el diente en su lugar:
• Ponerlo en leche o agua fría.
• Colocarlo entre los molares inferiores y la mejilla.
• No dejar el diente en seco, ni envolverlo.

Si se cae un trozo de diente permanente:
1. No intentar volver a colocarlo.
2. Sumergirlo en agua.
Consultar al odontólogo en menos de una hora, en ambos casos.