Cada familia y cada cultura tienen sensibilidades distintas en relación con la desnudez. Es saludable enseñar a los niños que el cuerpo no tiene nada de malo. Ver desnudos a sus iguales, a otros niños, les permite aprender con naturalidad la diferencia de los genitales externos. Y también llega el tiempo en que lo saludable es enseñarles el pudor, el derecho a la privacidad y a la intimidad.

La masturbación
La búsqueda de placer en su propio cuerpo es una actividad esperable y normal en ambos sexos. Muy superada ha quedado la idea de que la masturbación podía ser dañina para la salud física o mental. Es la primera experiencia con el placer de la sexualidad y de alguna manera sienta bases para el futuro del goce sexual adulto.
La actividad masturbatoria normal suele aparecer en momentos de aburrimiento o de inactividad: al irse a dormir, cuando miran televisión. Lo habitual es que durante la mayor parte del día jueguen, corran, se relacionen. El placer lo obtienen de rozar sus genitales con las manos o contra algún objeto.
Las reacciones de los padres les dirán mucho a los niños sobre la sexualidad y su ejercicio responsable y privado. Si se enojan y los reprimen, les estarán enseñando que la sexualidad es mala. Cuando la religión o la creencia de la familia no acepta la masturbación, corresponde explicarles los motivos filosóficos o ideológicos por los cuales no deben masturbarse, pero sin asustarlos, engañarlos o hacerlos sentir culpables.
Si se les quiere enseñar que ellos son los dueños de su cuerpo y que deben disfrutarlo y cuidarlo, la reacción ante la masturbación es una buena oportunidad para hacerlo. Es conveniente recordarles que solo ellos pueden tocar sus genitales y que deben cuidar la privacidad de estas actividades. Esta es una buena manera de darles libertad y enseñarles los límites que deben poner a los demás.

Los preescolares y los juegos sexuales
A esta edad la sana curiosidad lleva a los niños a explorar el cuerpo propio y el de otros. Esta exploración toma la forma de juegos sexuales típicos de la edad.

El juego sexual normal:
• Se da entre pares: hermanos, primos o amiguitos de edades semejantes.
• Es algo exploratorio y espontáneo.
• No es el único juego que despliegan, sino que es ocasional.
• Hay mutuo consentimiento.
• Disminuye cuando los adultos lo indican.
¿Qué hacer frente a juegos sexuales normales?
No es sano reaccionar exageradamente. Es una oportunidad para charlar en calma y en un clima agradable sobre lo que está explorando el niño con su juego; también es buena oportunidad para referirse a conceptos como el de la intimidad o la privacidad.