Una alimentación saludable y una actividad física regular ayudan a prevenir la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la osteoporosis. Es importante limitar el consumo de alimentos ricos en sal y azúcar, pues en exceso pueden perjudicar la salud. Además, es necesario que la mujer embarazada consuma alimentos que le aporten grasas y aceites ricos en omega 3, y evite las bebidas que contienen cafeína.

NI MUCHA SAL NI MUCHO AZÚCAR Moderar el consumo de sal es importante en todas las etapas de la vida, dado que, en exceso, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Su consumo excesivo favorece la eliminación de calcio en la orina. Las demandas de calcio aumentan en el embarazo, por lo que el consumo desmedido de sal puede comprometer los depósitos de calcio maternos y predisponer al desarrollo de osteoporosis en la vida adulta. Es recomendable usar condimentos que realcen el sabor natural de los alimentos y evitar llevar el salero a la mesa. También es fundamental evitar un alto consumo de alimentos que contengan sal en cantidades elevadas, como fiambres, embutidos, caldos instantáneos, snacks y productos de aperitivo, entre otros.
Tal como se dice habitualmente, el azúcar aporta «calorías vacías». Esto significa que carece de valor nutritivo. Dado que durante el embarazo se busca proporcionar alimentos concentrados en nutrientes, es bueno limitar el consumo de azúcar y de aquellos alimentos que la contienen en exceso, como refrescos, jugos comerciales, dulces y golosinas. En caso de que la mujer presente obesidad o diabetes gestacional se recomienda que sustituya el azúcar por los edulcorantes de uso seguro durante el embarazo. Los que están disponibles en Uruguay con estas características son acesulfame K, aspartame y sucralosa.

MENOS CAFÉ, TÉ Y MATE La cafeína es una sustancia que se encuentra en el café, el té, el mate y las bebidas cola. Esta sustancia atraviesa la placenta y, si es consumida en exceso, perjudica al bebé porque lo agita y aumenta los latidos de su corazón. También se asocia con mayor riesgo de aborto y menor peso al nacer si se consume en cantidades mayores a las sugeridas.
Para evitar riesgos se recomienda consumir menos de dos tazas de café al día, lo cual en contenido de cafeína es equivalente a cuatro tazas de té o seis vasos de bebidas cola. Es mejor no consumir estas bebidas cerca de las comidas principales, pues además dificultan la absorción del hierro presente en lentejas, porotos, garbanzos, yema de huevo y vegetales, e incluso en los suplementos medicamentosos de este mineral.

LOS BENEFICIOS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Mantenerse activa durante el embarazo es beneficioso para la mujer, ya que promueve la fuerza y la tonicidad muscular, previene la aparición de várices y trombosis en los miembros inferiores, disminuye el dolor de piernas y de espalda, favorece el tránsito intestinal reduciendo el estreñimiento, y ayuda a la postura y el equilibro, lo cual es importante porque el embarazo cambia el centro de gravedad.
La actividad física también mejora el estado de ánimo, permite evitar una excesiva ganancia de peso, prepara al cuerpo para el trabajo de parto y se asocia con menos complicaciones en el embarazo y el parto.
Durante el embarazo, en ausencia de complicaciones médicas u obstétricas, es aconsejable realizar 30 minutos de actividad física moderada todos o casi todos los días de la semana. No existen evidencias de que el ejercicio controlado pueda ser dañino durante el embarazo, pero deben evitarse actividades que impliquen alto riesgo de caídas o traumatismo abdominal. Las actividades generalmente seguras son caminar, nadar, bailar, andar en bicicleta fija. Este tipo de ejercicios moderados y realizados por no más de 30 minutos no constituyen un riesgo para la hipertemia fetal, como sí lo podrían tener las actividades intensas y prolongadas.
Siempre es importante el consumo de líquidos durante el ejercicio, pero lo es aún más cuando la mujer está embarazada dado el aumento del volumen sanguíneo. De lo contrario, se corre riesgo de deshidratación y aumento excesivo de la temperatura corporal.