Durante el embarazo la madre necesita descansar y cuidarse. Debe descansar cada vez que se sienta cansada, debe tener momentos de recreación y dormir las horas que precise para sentirse bien. Es importante que la familia, la pareja, los amigos y vecinos colaboren en las tareas del hogar, los mandados y el cuidado de otros hijos.
Así como es normal que en algunas etapas del embarazo la mujer duerma más o tenga algunas náuseas, también lo es que la alegría y la esperanza se mezclen con miedos y preocupaciones, y esto también le sucede al papá. Para estar mejor, ayudará hablar con otras mujeres y hombres en quienes confíen y que hayan pasado por lo mismo.
Será muy bueno para todos que el papá sepa que, aunque los cambios visibles suceden en el cuerpo de la mamá, él es igualmente importante durante todo el proceso. En todas las etapas su presencia cariñosa, su estímulo y su actitud de compañero sensible y responsable se reflejarán en el florecimiento más saludable de la familia.

Algunas mamás deben enfrentar este proceso sin un compañero a su lado. Unas pueden haberlo elegido así, pero otras viven su embarazo junto con la tristeza y el dolor que les produce la ausencia de aquel con quien pensaban compartir esa etapa. A veces se sentirán muy solas, desamparadas, abrumadas por la vida que no se detiene. A falta de un compañero que las apoye, buscar sostén en familiares, amigos, vecinos o instituciones cercanas les permitirá ir encontrando la fuerza interior necesaria. Ser madre sola no es fácil, pero numerosas mujeres han demostrado con los hechos que es posible y que vale la pena el esfuerzo.
EL PAPÁ Y EL CRECIMIENTO DEL BEBÉ
No siempre resulta fácil para los papás participar en el crecimiento y desarrollo del bebé. Un buen momento para empezar es durante el embarazo, ayudando y amparando a la mamá, ya que es en su cuerpo donde comienza la vida de su hijo. Una forma de apoyarla es demostrándole cariño, comprensión y afecto. El embarazo demanda mucha energía y los cambios físicos que le ocurren pueden ponerla nerviosa y, a veces, confundirla.
Si la acompaña a los controles de salud, el padre podrá observar y conocer el crecimiento y desarrollo de su bebé. Y la mujer apreciará esa compañía. El papá también puede ofrecer acompañamiento y apoyo en el parto. La compañía y el soporte emocional que puede brindar en ese momento son fundamentales para la mamá y el bebé.
Además, el padre y la familia pueden ir haciendo una cuna, juguetes móviles de distintas formas y colores, tejiendo ropita y... ¡todo lo que se les ocurra!
LOS DOS COMO PAREJA
¡Es tiempo de compartir sueños y decisiones! Por ejemplo, pensar dónde dormirá el bebé, cómo lo alimentarán, quién apoyará su cuidado si la mamá trabaja, consiguiendo su ropita, decidiendo juntos cómo lo llamarán. El embarazo es un momento que permite afianzar la comunicación y en esto los dos juegan un papel clave.
El embarazo no impide seguir disfrutando la vida sexual de la pareja. El placer es saludable y no perjudica al bebé. Sin embargo, es importante prevenir que el niño se contagie de enfermedades de transmisión sexual. Un recurso seguro es el uso del preservativo en las relaciones sexuales durante el embarazo.