Se recomienda que la mujer se controle ante la primera falta menstrual o antes de las primeras 12 semanas de amenorrea (cuanto antes, mejor) y luego continúe realizándolo en forma periódica. El Ministerio de Salud Pública aconseja un mínimo de cinco controles prenatales a partir del primer trimestre de embarazo.
Los controles se realizan una vez por mes hasta la semana 32 (octavo mes), cada 15 días entre la semana 33 y la semana 36, y una vez por semana a partir de la semana 37. Es mejor que la mujer asista acompañada, lo ideal es ir con el futuro papá así también él se irá preparando para la llegada del bebé.
El control prenatal permite valorar el estado de salud y nutrición de la mujer, y detectar tempranamente posibles complicaciones o factores que puedan incidir negativamente en el embarazo y, por lo tanto, en el niño. De esta forma, se puede actuar precozmente para limitar sus efectos tanto como sea posible.
Además, el control es fundamental para generar un espacio que permita manifestar dudas, preocupaciones, inquietudes y miedos. Es un momento importante para recibir información que será útil y necesaria tanto durante el embarazo como después, para el cuidado del bebé.
PREVENIR Y DETECTAR ENFERMEDADES:
Con los controles se puede detectar VIH o sífilis y prevenir la transmisión al bebé. En ellos, el médico indicará uno o varios análisis para identificar si la embarazada está infectada con el virus del sida (VIH) o el de sífilis.
Si la mujer resulta VIH positiva, precisa tratamiento para ella y su bebé, quien puede nacer sin el virus. El VIH se transmite a través de las relaciones sexuales sin protección, y en el embarazo la madre se lo transmite al bebé a través de la sangre y la leche materna. Algunas de las medidas de prevención más comunes para evitarlo son usar preservativo y nunca compartir agujas o jeringas. Si en el test de sífilis (también llamado VDRL) la embarazada resulta positiva, también debe ser tratada ya que puede transmitirle el virus a su hijo. Al igual que el Sida, la sífilis es una enfermedad de transmisión sexual.
En los controles también se verifica la vigencia de la vacuna antitetánica y se indica una consulta con odontólogo, pues es fundamental llegar al parto sin caries ni otras infecciones en la boca.
Además de asistir a los controles de rutina, es necesario consultar inmediatamente en caso de: perder líquido o sangre por los genitales; fiebre mayor a 37 grados; molestias para orinar (ardor, dolor, y/o ganas permanentes de orinar) así como en otras situaciones como las detalladas en el gráfico superior.