Por medio de los celulares los niños no solo pueden hablar, sino también escribir mensajes de texto y en algunos incluso navegar en Internet y utilizar aplicaciones para comunicarse por chat o correo electrónico.
Que un niño tenga celular puede ser muy útil en algunas ocasiones, por ejemplo, cuando sale con sus amigos, porque de esa forma podrá estar en comunicación con sus padres para informarles cómo está todo. Pero en otros momentos los celulares pueden ser grandes distractores y realmente innecesarios para los niños, por ejemplo, cuando están en clase.
Hoy en día hay celulares en los que los niños pueden navegar por la Red como en cualquier computadora. Por tanto, corren también riesgos de abuso y acoso por esa vía, como puede ser el sexting, que consiste en una práctica extendida entre los adolescentes. El sexting comenzó siendo el envío de contenido sexual o erótico por medio de mensajes de texto del celular, pero se ha extendido a otras tecnologías y actualmente implica el envío de esos contenidos como fotografías, videos, correos electrónicos, mensajes de texto, etcétera.
Antes de ofrecerle un celular a un niño, los adultos deben pensar muy bien cuáles son los beneficios y cuáles los riesgos. La edad de los niños y la utilidad que puedan darle al aparato siempre son factores a considerar.